Mis queridas micros…

Para salir de mi casa no tomo una micro transantiago, ni uso bip, ni nada de eso, sino espero y me subo a una de estas lindas micros interurbanas pequeñas y con asientos cómodos. “La verde” como le digo y le dicen otros cuantos.
Es interesante, hoy cuando tomé la micro me reía de que siempre son los mismos personajes, los mismos cantantes, las mismas personas. Primero el querídisimo chofer: ¡Hay que atenerse a su humor! si no lo saludas se enoja, si lo saludas ni te mira, es complicado saber que quiere.
El mismo señor de siempre a la misma hora vendiendo sus collares hechos por él : viene saliendo de la peni, está en rehabilitación y quiere darle comida y educación a su hijo que está en el jardín, nadie le da trabajo. Es un poco violento y frío cuando habla, pero le creo, siempre cuenta la misma historia y parece ser siencero, siempre le compro una pulsera a cien pesos, ni me mira, talvez no se da cuenta que todas las semanas le compro una. A pesar de todo, le creo, talvez se tropieze mil veces con la misma piedra, pero si tiene ganas de ganar un poco de dinero y de no caer en las drogas de nuevo, al menos no quiere ese ejemplo para su hijo. Yo en mi silencio, le creo siempre.
En las tardes siempre el mismo cantante. Un niño, talvez, no lo sé. Canta Arjona sin instrumentos con una voz firme y fuerte, de reojo miro a las señoras que apoyadas en el vidrio cantando en silencio siempre dejan caer alguna lágrima. Se sienten reconocidas en las letras de las canciones y sienten viva su propia soledad y su rutina que les hastía y que no tiene nada de romántica.
¡Los vendedores! ¡como olvidarlos! la cantidad de productos que venden es impresionante, desde chicle, llaveros que le llevo a veces a mi mamá, peliculas, música, de todo. De vez en cuando sube el típico vendedor que te dice en tono amenazador “es preferible que este vendiéndoles este producto ahora a estar asaltándolos” casi diciéndonos que si no le compramos se verá obligados a quitarnos nuestro dinero. Le tenemos miedo. Nos miramos con miedo esperando a que se baje pronto. Todos compramos.
Los mismos niños de siempre suben con su pelota de fútbol para ir al colegio. El micrero los reta: ¡ni se les ocurra sentarse! el asiento es para gente mayor…y ellos obedecen sin problema, se rien, se dicen cosas en voz alta, le dan una alegría tremenda a la micro.
Me bajo donde siempre, en el Metro Plaza de Puente Alto y es curioso a la entrada del metro el mismo guitarrista interpretando a Silvio, le sonrio, me sonríe y dice “lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida….” como recordándonos que frágil y dificil es la vida. Y canta y canta: “quizás buscando la vida o buscando la muerte, eso nunca se sabe…..”
A la noche al llegar a mi casa: prendo la televisión siempre lo mismo. Violencia, asaltos, drogas, muerte en Puente Alto, en la Pintana…en las comunas que camino a diario…Pero mis viajes y caminatas me dicen muchas veces otra cosa. Hay mucho más que eso. Apago la televisión decepcionada. ¡Siempre lo mismo! ya entiendo porque los papás no quieren mandar a sus hijos a mi casa, creen que vivimos en el mismo infierno.
En fin, en este momento no cambiaría por nada esta bella rutina…..
Fotografía: elespejoimposible.wordpress.com

La querida rutina, un dia nos cansa, otro dia nos alegra, Cuando estamos muy apegados a ella nos aburre…Pero cuando no la realizamos en mucho tiempo la extrañamos.
Me dio risa la parte del vendedor que amenaza con que era mejor vender que robar jaja nunca me ha pasado.
Oh Poly Santiago es una jungla tropical llena de todas las especies que el hombre haya visto jamas! Yo como Serenense a la Fuerza puedo decir que muchas cosas de las que dices son ciertas, y mas aun lo de la television, todo el dia llena de basura, sin ser un aporte significante a la vida de las personas (A quien le importa que la Marlene se haya puesto 50cc en cada Seno?) Bueno, esperemos que con el tiempo las cosas cambien, yo soy feliz viendo el History Channel, el Discovery Channel y los canales infantiles jajaja xD y eso por que no tengo tele en mi pieza, y ahora queda una sola tele en mi casa, las otras 2 murieron inexplicablemente.
Es bueno saber como ves la vida con tus ojos Poly, una forma muy particular =) pero bonita y optimista
Cuidate mucho y cuidado con el Smog, es toxico x_x
Carlos =*
Saludos desde PapayaLandia >_> Hogar de la papaya congelada (Hace mas frio jaja)
~Freedom~ dijo esto en Junio 28, 2008 a 4:34 am |
No me gustan las micros verdes, pero tampoco gusta el transantiago, ni tampoco me gusta el metro, ni tampoco los autos, ni la rutina, pero me encantaría viajar en bici, pero casi siempre viajo acompañado, así que termino en la rutina del metro.
Me encanta tu relato.
rafasilva dijo esto en Junio 30, 2008 a 2:07 am |
ola poli
la verdad no me gustan las micros xD, aunque ocasionalmente tengo la chance de ir casi solo y tener asiento al mar
n0logic dijo esto en Julio 2, 2008 a 1:36 am |
Si, la rutina de las micros a veces cansa, pero sin duda que aquellos personajes que circulan por ellas les dan un toque especial. En particular, cuando uno anda en esos días tristes no hay nada mejor que un buen grupo de músicos que te entregan su arte sólo por una moneda o cuando estás muerto de hambre y pasa el caballero con los dulces. Creo que a ellos vale la pena recordarlos.
Gina Norambuena dijo esto en Septiembre 21, 2008 a 8:40 pm |